En la clase de hoy hemos visto que las Nuevas
Tecnologías tienen otra cara, pero sobretodo se ha centrado en Internet. A
continuación vamos a hablar de diferentes autores que han hablado sobre este
tema, pero primero vamos a ver cómo afecta Internet a nuestro cerebro.
Nuestro cerebro
interpreta la red como un filtro de todo lo que nos rodea, es decir, de la
realidad y, esta parte de nuestro cuerpo, se adapta a cualquier cambio nuevo y
el Internet es uno de ellos. Algunos expertos no se ponen de acuerdo y tienen
opiniones diferentes sobre el uso de Internet, para unos, esta herramienta,
puede llegar a disminuir la capacidad de lectura y la del pensamiento en
profundidad. Sin embargo, otros creen que está Nueva Tecnología se podrá
combinar con el cerebro humano para así aumentar de manera importante la capacidad intelectual de los
seres humanos.
Vamos ahora con lo que dicen
los autores sobre esta Nueva Tecnología, el Internet.
Nicholas
Carr (Is Google making us stupid?),
en su tesis, nos afirma que son los medios los que suministran los materiales
del pensamiento y los que modelan el proceso de pensar. Para él la mayor
amenaza que Internet genera es la disminución
de nuestra capacidad para concentrarnos. Carr también nos dice que lo que se
pierde con el Internet no es la capacidad lectora o del pensamiento, sino que
lo que perdemos es la capacidad de mantener un pensamiento sostenido durante un
determinado periodo de tiempo.
Otro autor
es Beau Lotto, profesor de
neurociencia del University College de Londres, el cual nos dice que el cerebro
del ser humano ha ido evolucionando para encontrar pautas (el cerebro aprenderá
la estructura en que se muestre la información)y que, después de esto, debemos
mirar si el cerebro aplica esas pautas en el comportamiento frente a otras
circunstancias (no tiene por qué ser así, pero es posible).
El último autor del
que vamos a hablar es Raymond Kurzweil, experto en inteligencia
artificial. Nos dice que: "nuestras primeras herramientas ampliaron
nuestro alcance físico, y ahora extienden nuestro alcance mental.
Nuestros cerebros advierten de que no necesitan dedicar un esfuerzo mental (y
neuronal) a aquellas tareas que podemos dejar a las máquinas”. Afirma que
cuando las máquinas puedan hacer todo lo que hace el ser humano, va a ser una “conjunción
poderosa”, sin embargo interactuaremos con esta tecnología para hacernos más
inteligentes.
Un informe pionero sobre hábitos de búsqueda de información en Internet,
dirigido por expertos del University College de Londres (UCL), al
recopilar los registros, los investigadores advirtieron que los usuarios "echaban
vistazos" a la información, en vez de detenerse en ella. Saltaban
de un artículo a otro, y no solían volver atrás. Leían una o dos páginas en
cada fuente y clicaban a otra.
Los usuarios no leen
online en el sentido tradicional; de hecho, hay indicios de que
surgen nuevas formas de lectura a medida que los usuarios echan vistazos
horizontalmente a través de títulos, páginas y resúmenes en busca de
satisfacciones inmediatas.
La relación que existe entre lo
que dicen los autores y el informe anteriormente mencionados es que, al no
realizar una lectura profunda de las páginas visitadas e inmediatamente irte a
otra, con esto se impide el pensamiento profundo de que hablaba Carr.
El autor de “Nuestros
propios dispositivos: cómo la tecnología rehace a la humanidad”,
Edward Tenner está de acuerdo con la preocupación de este uso superficial de
Internet y cree que es un problema que se puede mejorar mediante una enseñanza más óptima.
A
continuación se muestran los motivos de esta búsqueda tan rápida, sin detenerse
a leer bien lo que están buscando y detenerse en ello:
1.
Los usuarios, sobre todo los jóvenes, no suelen comprender bien sus
necesidades informativas y, por tanto, les resulta difícil desarrollar estrategias de búsqueda
efectivas.
2.
Tienen un mapa mental poco sofisticado de lo que
es Internet. No
logran entender que se trata de una colección de recursos en red procedentes de
diferentes fuentes.
3.
Son, en general, más competentes con la
tecnología que la generación anterior, aunque los adultos se ponen rápidamente
al día. Emplean, sin embargo, menos aplicaciones digitales de lo que se cree.
4.
Prefieren sistemas interactivos y le dan la
espalda al consumo pasivo de información. Prefieren la visual sobre la textual.
5.
Son la
generación del “corta y pega”.
Abundan los casos de plagios de diversas fuentes en los trabajos encargados.
6.
Prefieren, como los adultos, la información
despiezada, en vez de textos completos.
7.
No son expertos buscadores.
Con todo esto podemos concluir
que, el uso de Internet tiene muchísimas ventajas y es de gran ayuda si se sabe
lo que se está buscando y cómo se está buscando. Nos debemos detener y leer más profundamente
sobre la información que queremos obtener, ya que en esta red hay infinidad de
cosas de gran interés y utilidad para todos y cada uno de nosotros.