miércoles, 8 de abril de 2015

TEMA 1.2. LA OTRA CARA DE INTERNET. (27 - Febrero - 2015)

           En la clase de hoy hemos visto que las Nuevas Tecnologías tienen otra cara, pero sobretodo se ha centrado en Internet. A continuación vamos a hablar de diferentes autores que han hablado sobre este tema, pero primero vamos a ver cómo afecta Internet a nuestro cerebro.
Nuestro cerebro interpreta la red como un filtro de todo lo que nos rodea, es decir, de la realidad y, esta parte de nuestro cuerpo, se adapta a cualquier cambio nuevo y el Internet es uno de ellos. Algunos expertos no se ponen de acuerdo y tienen opiniones diferentes sobre el uso de Internet, para unos, esta herramienta, puede llegar a disminuir la capacidad de lectura y la del pensamiento en profundidad. Sin embargo, otros creen que está Nueva Tecnología se podrá combinar con el cerebro humano para así aumentar de manera  importante la capacidad intelectual de los seres humanos.
Vamos ahora con lo que dicen los autores sobre esta Nueva Tecnología, el Internet.
Nicholas Carr (Is Google making us stupid?), en su tesis, nos afirma que son los medios los que suministran los materiales del pensamiento y los que modelan el proceso de pensar. Para él la mayor amenaza  que Internet genera es la disminución de nuestra capacidad para concentrarnos. Carr también nos dice que lo que se pierde con el Internet no es la capacidad lectora o del pensamiento, sino que lo que perdemos es la capacidad de mantener un pensamiento sostenido durante un determinado periodo de tiempo.
Otro autor es Beau Lotto, profesor de neurociencia del University College de Londres, el cual nos dice que el cerebro del ser humano ha ido evolucionando para encontrar pautas (el cerebro aprenderá la estructura en que se muestre la información)y que, después de esto, debemos mirar si el cerebro aplica esas pautas en el comportamiento frente a otras circunstancias (no tiene por qué ser así, pero es posible).  
El último autor del que vamos a hablar es Raymond Kurzweil, experto en inteligencia artificial. Nos dice que: "nuestras primeras herramientas ampliaron nuestro alcance físico, y ahora extienden nuestro alcance mental. Nuestros cerebros advierten de que no necesitan dedicar un esfuerzo mental (y neuronal) a aquellas tareas que podemos dejar a las máquinas”. Afirma que cuando las máquinas puedan hacer todo lo que hace el ser humano, va a ser una “conjunción poderosa”, sin embargo interactuaremos con esta tecnología para hacernos más inteligentes.

                Un informe pionero sobre hábitos de búsqueda de información en Internet, dirigido por expertos del University College de Londres (UCL), al recopilar los registros, los investigadores advirtieron que los usuarios "echaban vistazos" a la información, en vez de detenerse en ella. Saltaban de un artículo a otro, y no solían volver atrás. Leían una o dos páginas en cada fuente y clicaban a otra.
Los usuarios no leen online en el sentido tradicional; de hecho, hay indicios de que surgen nuevas formas de lectura a medida que los usuarios echan vistazos horizontalmente a través de títulos, páginas y resúmenes en busca de satisfacciones inmediatas.

                La relación que existe entre lo que dicen los autores y el informe anteriormente mencionados es que, al no realizar una lectura profunda de las páginas visitadas e inmediatamente irte a otra, con esto se impide el pensamiento profundo de que hablaba Carr.
El autor de “Nuestros propios dispositivos: cómo la tecnología rehace a la humanidad”, Edward Tenner está de acuerdo con la preocupación de este uso superficial de Internet y cree que es un problema que se puede mejorar  mediante una enseñanza más óptima.

                A continuación se muestran los motivos de esta búsqueda tan rápida, sin detenerse a leer bien lo que están buscando y detenerse en ello:
1.       Los usuarios, sobre todo los  jóvenes, no suelen comprender bien sus necesidades informativas y, por tanto, les resulta difícil desarrollar estrategias de búsqueda efectivas.
2.       Tienen un mapa mental poco sofisticado de lo que es Internet. No logran entender que se trata de una colección de recursos en red procedentes de diferentes fuentes.
3.       Son, en general, más competentes con la tecnología que la generación anterior, aunque los adultos se ponen rápidamente al día. Emplean, sin embargo, menos aplicaciones digitales de lo que se cree.
4.       Prefieren sistemas interactivos y le dan la espalda al consumo pasivo de información. Prefieren la visual sobre la textual.
5.       Son la generación del “corta y pega. Abundan los casos de plagios de diversas fuentes en los trabajos encargados.
6.       Prefieren, como los adultos, la información despiezada, en vez de textos completos.
7.       No son expertos buscadores.

Con todo esto podemos concluir que, el uso de Internet tiene muchísimas ventajas y es de gran ayuda si se sabe lo que se está buscando y cómo se está buscando.  Nos debemos detener y leer más profundamente sobre la información que queremos obtener, ya que en esta red hay infinidad de cosas de gran interés y utilidad para todos y cada uno de nosotros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario